Raclam toca fondo

Wednesday, November 08, 2006

Raclam toca fondo

Raclam toca fondo


Rendidos

En fin, punto y aparte, supongo. Ya me canse de esperar, de confiar, de soñar y de respirar vuestro aire. Hay que seguir hacia algún lado, y el que yo seguía era el equivocado. No tengo esos ojos, ni esa sonrisa. No tengo momentos ni sensaciones. Así que, resumo y miro al frente. Un poco de reojo, pero algo es algo. Esto no es esperanza de algo mejor, ni sentimientos reconfortantes. Es decidir dar el paso hacia otra realidad. Aceptar lo que hay, y lo que no. Y sobre todo, lo que soy, y lo que nunca seré. Si la tristeza es un modo de vida, si actuar frente a mil pares de ojos es el método, que así sea. No me importa demasiado. Yo no pedí todo esto, yo no desee vuestras vidas. Si no hay otro modo, me agarraré a este. Algo en mi cabeza me tira hacia el precipicio, y me veo a mi mismo desde una perspectiva de narrador. Es extraño, pero cierto. No es una metáfora ni un adorno estúpido. El caso es que me imagino cientos de veces mirándome desde fuera, pero a través de mis ojos. Me sonrío con mi más cínica sonrisa, y sigo mi camino. Se reconocer un perdedor cuando lo veo. Nos identificamos con un simple vistazo. No siento ni pena, ni compasión; solo odio. Hacia mí, hacia mi cobardía. No la odio a ella, quizás lo doloroso es que la entienda. Me importa una puta mierda mi situación, mi dinero, mis pastillas, mi alcohol. Solo siento una pena enorme por mis padres, por mi hija. Por ver la basura comiéndome poco a poco sin que yo haga nada por remediarlo, salvo enterrarme un poco más con más desperdicios. Decepcionar una y otra vez, y que no me importe lo suficiente para dar el paso. Hay cien millones de cosas peores que esta pesadilla, soy un tío afortunado. Mi familia me quiere, me aguanta y me soporta. Mi niña me adora. Mi casa a medias con el banco me encanta. Mi salud, a pesar de mis esfuerzos, es dura como una puta piedra. Pero todo eso no hace sino mostrarme cada día, cada hora lo hijo de la gran puta que soy. Desagradecido, necio, cobarde. Y entendiendo cada día que nada ni nadie me va a cambiar. Y que el daño que reparto es inmensamente mayor que el consuelo que aporto. Pero también se que no hay nada peor que rendirse a los problemas; salvo rendirse ante uno mismo.

1 Comments:

At 3:15 AM, Blogger Miada said...

Sí quieres, impúlsate en tu fondo.

Un beso.

 

Post a Comment

<< Home